¡HASTA SIEMPRE SUSANA!

El pasado 18 de junio, frente a la imagen de la Virgen en el predio del Cottolengo, se realizo la ceremonia religiosa por el eterno descanso de Susana Córdoba, residente y una de las integrantes de la Casa de la Medalla Milagrosa

Su perdida fue muy movilizante para sus compañeros y allegados, pero como cristianos creemos en el paso a otro plano, en el que sabemos que Susana está mucho mejor gozando de paz plena, al lado del Padre Celestial.

“Fue una gran persona y compañera. Siempre estaba al tanto de todo y nos cuidaba. Era la que nos recordaba que actividad y taller teníamos, Se la extraña mucho”, dice Mabel, compañera de Hogar, al ser consultada sobre lo que siente tras su partida.

Así desean recordarla.



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